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TUMBES
Los cronistas identifican a los tumpis como los
habitantes prehispánicos del actual departamento de
Tumbes, de cuyo nombre étnico derivó el geográfico.
Estos habitantes fueron hábiles agricultores y
pescadores, así como ilustres navegantes. Aparte de
construir templos y palacios, fueron artistas que
transformaron la concha Spondylus pictorum en
chaquiras y mullus. Estos objetos no solo cumplían
fines religiosos y ornamentales, sino que, al parecer,
tuvieron valor de intercambio comercial como monedas.
La costa septentrional, como todos los dominios de los
chimúes, empezaron a ser anexados al incario por Túpac
Inca Yupanqui en la segunda mitad del siglo XVI. Más
adelante, en 1528, los españoles tomaron contacto con
Tumbes; desde aquí emprendieron la invasión del Imperio
incaico. El 7 de enero de 1821, los tumbesinos
proclamaron su independencia.
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Tumbes, localizado en el extremo norte del litoral
peruano y limítrofe con la República del Ecuador, es,
por un lado, el departamento de menor tamaño del Perú y,
por otro, el que presenta la mayor concentración de
flora y fauna de la costa. Se divide en tres provincias:
Tumbes, Contralmirante Villar y Zarumilla. La primera,
capital del departamento, se encuentra recorrida por el
río Tumbes, el más caudaloso de la costa peruana; es
pequeña, ordenada y dedicada al comercio y a la
agricultura. El valle de Tumbes cuenta con una infinidad
de caseríos dedicados al cultivo del arroz, el plátano y
el mango. En el sector este de la provincia, se ubican
los poblados agrícolas de Pampas de Hospital, El Limón,
Cabuyal y Corrales, dedicados a la ganadería y el
cultivo de tabaco. La segunda es la más extensa. En el
litoral, existen varias caletas que se dedican a la
pesca artesanal, como la de Cancas; en la parte de la
provincia localizada al este de la carretera
Panamericana, se encuentran caseríos dedicados a la
ganadería de caprinos, la agricultura y la explotación
forestal. La tercera es la provincia más septentrional
de la costa peruana, además de la más cálida, lluviosa y
de mayor vegetación. Su litoral está poblado por los
mayores bosques de mangle del país, de los cuales se
extraen productos marinos de gran demanda popular, como
las conchas negras y los langostinos.
Tumbes es un departamento con escaso presente agrícola y
minero. Repartido entre dos climas extremos, el de uno
de los desiertos más secos al sur y el de los bosques
cálidos y húmedos del norte, resulta poco apto para la
agricultura. Las provincias de Tumbes y Zarumilla
concentran las tierras agrícolas, mientras que la de
Contralmirante Villar cuenta con menos de mil hectáreas
útiles para la agricultura. En el sector de la
ganadería, el departamento cuenta con menos del 5% de la
población caprina peruana. La pesca, por el contrario,
tiene gran desarrollo, ya que no solo posee un mar rico,
sino que la crianza de langostinos es una actividad que
puede volver a cobrar auge. El departamento no cuenta
con minería.
La gastronomía tumbesina se caracteriza por la presencia
de los frutos del mar en sus platos (pescados, mariscos
y crustáceos) y por la incorporación a estos de
ingredientes andinos y otros que llegaron a este con la
Conquista. Guarda un equilibrio entre los componentes
foráneos asimilados, como el plátano, los frejoles
sarandaja, la cecina, y los ingredientes nativos, como
la yuca, la cancha y el ají, con los sabores propios de
los langostinos, langostas, cangrejos, meros, cachemas.
Al igual que en la gastronomía piurana, el plátano ha
cobrado importancia; se utiliza como chifles o como
majado. Entre los platos típicos, figuran el cebiche de
conchas negras, el arroz con conchas negras, el arroz
con langostinos, el sudado de mariscos o de pescado, el
picante de cangrejo, el majarisco y el caldo de bolas de
plátano. Una bebida típica en el departamento es el
chinguirito, que se obtiene combinando el agua del coco
tierno con aguardiente.
El 7 de enero se conmemora el aniversario de la
Declaración de Independencia de Tumbes; la víspera se
programa una serenata con la participación del pueblo y
se exhiben fuegos artificiales. El 24 de junio es el
aniversario de la batalla de Zarumilla. El 20 de agosto
se celebra la fiesta patronal de San Jacinto. El 8 de
septiembre, en Zarumilla, se realiza la fiesta patronal
de la Virgen del Perpetuo Socorro. Del 21 al 27 del
mismo mes, es la Semana Turística de Tumbes. La Feria de
Integración Peruano-Ecuatoriana en honor de la Virgen de
la Inmaculada se lleva a cabo del 1 al 15 de diciembre.
Estas son algunas de las festividades más importantes
del departamento.
Tumbes, a pesar de ser uno de los departamentos más
pequeños, es el que contiene la mayor diversidad de
riquezas ecológicas gracias a sus manglares; visitarlos
es una forma de conocer la naturaleza y los motivos para
cuidarla. Puerto Pizarro, pequeña caleta de pescadores
dedicados principalmente a la extracción de conchas
negras, es el punto de partida para llegar a ellos.
Otros lugares que nos garantizan sol radiante todo el
año y una infinidad de recursos ictiológicos son sus
amplias playas, como Acapulco, Punta Mero, Zorritos, La
Cruz y Punta Sal; esta última es considerada uno de los
más bellos rincones del norte peruano.
El departamento, además, cuenta con montañas y quebradas
donde ríos de arena serpentean para, de vez en cuando,
convertirse en torrentes. Ubicado a solo unos kilómetros
de la ciudad de Tumbes, el bosque tropical del Pacífico
es hábitat de una diversa vida animal y vegetal; aquí
llueve más que en ningún otro lugar de la costa peruana.
Por esta zona, discurre el río Tumbes, cuyas aguas
cargadas de sedimento sirven de límite al Perú y
Ecuador. En sus orillas, casi siempre inaccesibles
debido a enormes acantilados y desfiladeros, habitan las
nutrias del noreste y los cocodrilos americanos. El
recorrido de este río, lleno de rápidos y de hermosos
paisajes, lo convierte en un sitio interesante para los
aficionados a los deportes de aventura. |