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Decidido a fundar la capital del Virreinato del Perú,
Francisco Pizarro llegó a Lima. Una de sus motivaciones
fue la posibilidad de contar en el Callao con un puerto.
Así, el 18 de enero de 1535, fundó la Ciudad de los
Reyes. El primer virrey fue Blasco Núñez de Vela, quien
entró en Lima en 1544; el último, José de la Serna,
quien firmó la Capitulación de Ayacucho el 9 de
diciembre de 1824. Con la Independencia, la capital pasó
a llamarse Lima.
Lima se ubica en el sector central y occidental del
Perú, frente a las costas del Océano Pacífico. En el
territorio de Barranca, se encuentran las ciudades de
Barranca y Pativilca, centros de intercambio de
productos con los pueblos andinos del sur del
departamento de Ancash. La provincia posee una buena
agricultura y una incipiente industria; los puertos de
Supe y Végueta, que conforman su litoral, se dedican a
la pesca artesanal y la producción de harina de pescado.
Cajatambo y Oyón son dos provincias serranas del
departamento; sus principales poblados mantienen un
flujo comercial con Ancash, Huánuco y Pasco. En
Cajatambo, está la laguna Viconga, donde se puede
practicar la pesca de truchas. Oyón es la tierra de las
fuentes termales. Huaral y Huaura, las provincias del
norte chico, cuentan con valles fértiles y agrícolas. La
ciudad de Huacho, capital de la provincia de Huaura, se
dedica al comercio con pueblos de la sierra; además, es
puerto y tierra de pescadores. Huaral, capital de la
provincia del mismo nombre, se dedica a la actividad
rural y agropecuaria; produce muchas frutas (entre
ellas, las naranjas Huando) y huevos. La provincia de
Lima congrega gran parte del comercio nacional; su
territorio abarca los valles costeños de Carabayllo,
Chillón, Rímac y Lurín. Canta fue un centro de abastos
para las minas enclavadas en los Andes; hoy día, es una
zona dedicada a la agricultura y al turismo. Matucana,
capital de la provincia de Huarochirí, es un poblado que
vive de la agricultura de frutales y de la minería.
Cañete y Yauyos son las provincias sureñas del
departamento. Sobre la primera, se localizan los valles
de Mala y Cañete (dedicados a la agricultura y la
producción de vinos y piscos), y bellas playas. En la
segunda, se halla un nudo de montañas y cordilleras.
Los valles limeños son aptos para cultivar una gran
diversidad de productos, como manzanas, camote, tomate,
mandarinas, paltas, uvas, naranjas, caña de azúcar,
algodón, ajo, etc. En relación con el sector pecuario,
el departamento produce carne de vacunos, de cerdo y
leche. Asimismo, destaca en avicultura. Lima posee seis
puertos pesqueros nacionales. Un significativo
porcentaje de los recursos marinos se destina a la
fabricación de harina y conservas de pescado,
actividades realizadas sobre todo en el Callao y en
Chancay. En cuanto a la minería, se produce plata, zinc
y plomo.
La cocina limeña ha recibido aportes de andinos,
españoles, árabes, italianos, chinos y japoneses. Su
lista de expresiones culinarias considera como platos de
entrada a la causa rellena, la papa a la huancaína, el
anticucho de corazón, los tamales verdes. Entre sus
potajes principales, destacan el tacu tacu, el ají de
gallina, la carapulca limeña, el cau cau, el lomo
saltado. Para endulzar el paladar, figuran postres, como
la mazamorra morada, el ranfañote, el arroz con leche,
el arroz zambito, la mazamorra de cochinito, los
picarones, el champús, los suspiros a la limeña o de
chirimoya, la natilla de guindones y el manjar blanco.
La convivencia con las aguas del Pacífico ha determinado
que el Callao utilice los recursos marinos para elaborar
cebiches, sudados, parihuelas, chupines y choritos a la
chalaca. También, ha acogido platos de otros lugares de
la costa, como el tiradito norteño, e ingredientes
foráneos, como el tocino.
En el departamento de Lima, se realizan diversas
festividades. Del 12 al 19 de enero es la Semana de
Lima, en la cual hay pasacalles, ferias gastronómicas,
serenatas públicas, etc. El día central, 18 de enero, se
conmemora el aniversario de la fundación. A fines de
abril, en Pachacámac, se realiza el Concurso Nacional
del Caballo de Paso Peruano. El 28 de julio se celebra
el Te Deum en la catedral con asistencia del Presidente
de la República y su gabinete ministerial. Al día
siguiente, con motivo de Fiestas Patrias, se realiza una
parada cívico-militar. La tercera o cuarta semana de
agosto es la Semana Turística de Cañete y el Festival de
Arte Negro. El 30 de agosto se recuerda a Santa Rosa;
ese día, los limeños suelen visitar el monasterio y casa
de la santa, así como el “Pozo de los deseos”. Cada mes
de octubre, la procesión del Señor de los Milagros
recorre las calles limeñas acompañada por miles de
fieles. En el camino, se cruzan tanto con comerciantes
de objetos sacros (hábitos, rosarios, cirios, etc.) como
con vendedoras de anticuchos, picarones y turrones.
Entre la última semana y las primeras de noviembre, la
plaza de Acho reúne a los más renombrados toreros del
mundo.
El Centro Histórico de Lima resulta atractivo para el
turista, debido a sus edificaciones y monumentos
arquitectónicos. Muestra de ello son la catedral; las
iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Pedro y La
Merced, las cuales son majestuosas; las casonas
coloniales, como el palacio de Torre Tagle; la histórica
plaza mayor; la Alameda de los Descalzos; el Paseo de
Aguas; la plaza de Acho. Ya en la ciudad limeña, existen
diversos sitios arqueológicos, como la huaca Pucllana (o
Juliana), en el distrito de Miraflores; la huaca
Huallamarca, en San Isidro; las ruinas de Puruchuco, a
siete km de Lima; y la ciudadela Wari de Cajamarquilla,
15 km al este de Lima.
El principal puerto del país es el de la Provincia
Constitucional del Callao. Aquí se encuentra el castillo
del Real Felipe, construido entre 1747 y 1771 para
defender el puerto. En la actualidad, es sede del Museo
del Ejército Peruano. El visitante, además de apreciar
las etapas vividas por la institución castrense, toma
contacto con un auténtico monumento histórico que asumió
la defensa de Lima tanto en el Combate del Dos de Mayo
(1866) como en la Guerra del Pacífico (1879-1883). Una
zona impresionante es el Caballero de los Doce Cañones,
que se convertía en un fuerte impenetrable para el
atacante. También, destaca la oploteca, es decir, la
colección de armas portátiles del museo. El extremo de
la península del Callao se denomina La Punta, sitio de
playas de canto rodado y un pintoresco malecón.
Kilómetros mar afuera, se halla la isla San Lorenzo y el
islote El Frontón, ex cárcel. Cantolao, de canto rodado
y mar muy tranquilo, es una de las playas más
concurridas; desde aquí, se pueden divisar los buques de
la Marina de Guerra del Perú.
Fuera de Lima, también se encuentran diversos atractivos
turísticos. Así, el conjunto arqueológico Pachacámac
cuenta con un museo, donde se exponen cerámicos y
textiles hallados en el santuario y se brinda
información sobre los trabajos arqueológicos realizados
en el lugar; el Acllawasi (casa de las mujeres dedicadas
al culto), el cual posee veintiocho ventanas que
representan los veintiocho días del mes lunar
prehispánico; el Templo del Sol, que aún conserva las
hornacinas donde se ubican los ídolos durante los cultos
religiosos; el Templo de la Luna; la Plaza de los
Peregrinos; la Residencia del cacique local; y el Templo
del Dios Pachacámac, que lamentablemente es una de las
construcciones más deterioradas.
Durante el invierno, los que quieren descansar gozando
de un agradable clima y paisaje pueden acudir a
Chaclacayo y Chosica (aproximadamente treinta km al este
de Lima), Cieneguilla y el valle del río Lurín (a solo
veinte minutos de Lima vía La Molina) o Santa Rosa de
Quives (al noreste de Lima sobre el valle del río
Chillón). Durante el verano, Lunahuaná es el lugar ideal
para practicar deportes de aventura. Posee modernos
hoteles y numerosos restaurantes de comida típica; es
famosa por sus vinos, piscos y camarones. En sus
alrededores, se encuentra el sitio arqueológico de
Incahuasi (casa del Inca), ciudadela dedicada al
almacenamiento de alimentos en el Imperio incaico.
En los alrededores de Lima, se encuentran los Pantanos
de Villa, reserva natural para el descanso y
alimentación de una infinidad y diversidad de aves
migratorias; las Lomas de Lachay, que alberga numerosas
especies de flora y fauna silvestre; el bosque de
Zárate, donde existe una zona para acampar, una
catarata, copiosa vegetación y vestigios precolombinos;
y las Lomas de Lúcumo, hoy lugar predilecto para los
aficionados a la bicicleta de montaña.
Lima cuenta con playas bellas y accesibles, como Los
Chorrillos y Puerto Chico (las favoritas de los
barranquinos), Paraíso (en Huacho), Playa Chica (donde
existe abundante fauna silvestre), Ancón, Los Pulpos, El
Silencio, Santa María, León Dormido, La Ensenada,
Sarapampa y Cerro Azul.
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