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El departamento de Junín, situado en el centro del país,
se divide políticamente en nueve provincias. Yauli es
una provincia norteña, andina y minera. Tarma es una
zona agrícola; su capital es conocida como La Perla de
los Andes debido a la productividad de sus campos y la
belleza de los paisajes agrarios que la rodean. Junín es
tierra de agricultores que han dado a conocer los
ponches de maca y el caldo de rana; la mayoría de sus
tierras está dedicada a la minería y la ganadería de
camélidos y ovinos. Chanchamayo produce frutales, cacao,
café, té y extrae madera; las ciudades de San Ramón y La
Merced concentran la actividad comercial de la
provincia. En Jauja, sobresalen los cultivos de maíz,
habas, trigo, papas, variedad de tubérculos y
alcachofas, así como la crianza de vacunos y ovinos,
aparte de algunos centros piscícolas. En Concepción, el
procesamiento de lácteos, realizado en la Planta Lechera
del Mantaro, es muy significativo. Huancayo destaca en
sus cultivos de maíz, papa, cebada, trigo y hortalizas,
y en la ganadería de vacunos; la capital, junto con sus
alrededores, es uno de los principales centros
artesanales del Perú y el mayor emporio comercial del
centro del país. Los pobladores de Chupaca viven de la
ganadería de ovinos y vacunos y de la agricultura de
subsistencia (ocas, ollucos, maíz, cebada, papas). Los
más representativos cultivos de Satipo son frutales,
café y té.
Junín cuenta con una agricultura variada, en la que
destacan los cultivos de habas, mashua, arveja, choclos,
café, cebada, olluco, papa, naranja, piña, mandarina,
palta, papaya. La ganadería es fundamentalmente de
ovinos y vacunos. En cuanto a la extracción forestal,
las principales especies explotadas son el tornillo, el
roble corriente y el eucalipto. En relación con la
minería, produce cantidades significativas de zinc,
plata y plomo; cuenta con el complejo minero-metalúrgico
de La Oroya. La industria de Junín procesa productos
lácteos y textiles, además de poseer una significativa
producción artesanal.
La cocina de Tarma nos ofrece el picante de cuy, la
gallina a la tarmeña y la tradicional pachamanca, cuya
preparación se diferencia de las otras en el aderezo
empleado (ají amarillo, huacatay y chinche) para
embadurnar la carne. Tanto las humitas como este plato
se acostumbran servir durante el mes de mayo en la
fiesta del Señor de Muruhuay. En Jauja, la celebración
de las festividades es el momento para degustar la
diversidad de platos típicos del lugar, como el cuy
picante en salsa de maní, la patasca, los tamales, el
patachi (caldo de carne de carnero con trigo pelado y
hierbabuena), y los dulces caseros. Huancayo es la
ciudad que más ha contribuido con el acervo gastronómico
nacional; muestra de ello es la papa a la huancaína, la
trucha frita, el mondongo, el chupe verde y el cuy
colorado.
El calendario festivo de Junín comprende un sinfín de
danzas. El 1 de enero, además de celebrarse la fiesta
del Niño Jesús, se presenta la danza de los huacones o
huaconada como parte de las festividades de Año Nuevo.
Este baile cumple la función de crítica y castigo; de
ese modo, se inicia el año saldando deudas y enmendando
errores. Cada 20 de enero, en honor de San Sebastián,
los jaujinos danzan la tunantada, en la que se realiza
una parodia del español déspota. El huáylarsh se baila
en febrero durante los carnavales. La majtada, llamada
también la Tropa de Cáceres, se presenta durante la
Semana Santa a fin de recordar la gesta de Andrés
Avelino Cáceres. Del 24 al 31 de diciembre, los jaujinos
danzan la pachahuara o negrería, que representa a negros
esclavos de la Colonia; así, la cultura andina da
testimonio histórico de la presencia de esclavos que
consiguen su libertad.
El departamento de Junín cuenta con sorprendentes
lugares para los viajeros. El lago Junín o Chinchaycocha,
conocido como lago de Los Reyes, alberga la fauna
acuática alto andina; en sus orillas, se encuentran
pintorescos pueblos que se dedican a la ganadería,
agricultura y captura de ranas para consumo regional.
Localizada a 241 kilómetros de Lima, la ciudad de Tarma
se caracteriza por la belleza de sus paisajes y la
fertilidad de sus campos; asimismo, es el punto de
parida para visitar atractivos, como la cueva de Huagapo.
El valle de Chanchamayo ofrece campos cultivados con
cítricos y onduladas colinas cubiertas de vegetación;
desde allí se puede acceder a hermosas playas de río,
maravillosas cascadas (como la de El Tirol). Las
ciudades de San Ramón y La Merced son ideales para
descansar y estar en contacto con la naturaleza.
Huancayo cuenta con una feria dominical, en la que es
posible encontrar ganado, artesanías, potajes típicos y
música popular; es el punto de partida para conocer
diversos sitios turísticos, como el bosque de piedras de
Torre Torre, el convento de Santa Rosa de Ocopa. El
valle del Mantaro, que posee espléndidos paisajes,
alberga a notables artesanos. Desde Jauja, ciudad
tranquila y apacible, se llega a la laguna de Paca;
rodeada de totorales y colinas cultivadas, la laguna
cuenta con varios restaurantes campestres y recreos. |