|
|
Don Cucho Opina
Cocina peruana
Modernidad, estandarización y ajíes
La cocina peruana debe modernizarse, pero esto
no significa que le quitemos esencia, ni espíritu, ni
que le vayamos agregar al caucau alverjitas, ni achicar
las porciones y parecernos a la cocina francesa, ni
cambiar nuestras salsas y aderezos, donde el ají es
madre y padre de nuestros sabores por la grasienta crema
de leche y su carnal la mantequilla.
Modernizar la cocina peruana significa desde mi
punto de vista mejorar en los siguientes aspectos; la
calidad de producto debe ser inmejorable como materia
prima para realizar nuestro variopinto recetario,
aprender y fantasear con las técnicas culinarias para
dar un acabado perfecto a los distintos elementos que
conforman nuestros famosos platillos, honestidad del
proveedor, del empresario y sobre todo trabajar con el
concepto de estandarización.
Muchas veces cuando se habla de estandarización
surgen los detractores, aquellos que piensan con
ligereza que la estandarización significa degustar un
arroz con pato o un cebiche o cualquier otro manjar de
nuestra cocina igual en todas partes. Piensan
equivocadamente que quiere decir restarle creatividad a
la gente, a la ama de casa, al chef. Esto no es así,
estandarización en el arte culinario expresa y comunica
conocimiento e interés por aprender y saber. Quiero
decir con esto por ejemplo en donde adquirir el mejor
pato, joven, gordo, siempre de la misma edad y del mismo
peso; el arroz si es de cosecha reciente, de grano
perfecto, lugar de origen; de la mejor época y zona de
recojo de las gorditas alverjitas; de la frescura y
perfume del culantro; de la zona de producción del limón
mas fresco y jugoso; del pescado de agua limpia etc.
Significa creatividad y también de ponernos de acuerdo
en la denominación de los productos. Usted sabe que
respecto a la denominación del tema que nos trata en
este libro, el ají no existe una denominación ni idioma
estándar. Es así como al ají verde que es de color
naranja, se le llama también ají escabeche, ají fresco,
ají amarillo. Que al ají panca, se le denomina también
ají colorado, ají especial, ají rojo etc., es decir
recomendamos hablar un solo idioma gastronomito, que nos
de propiedad, que nos caracterice, un signo de familia y
de grupo.
Para la cocina peruana, el ají representa una
enorme paradoja. Bien empleado, es decir, en su justa
medida y en la receta correcta, puede llevar a nuestra
gastronomía a la competencia y al reconocimiento
internacional. Por el contrario, si el ají y su rabioso
picante llegan tal cual a la mesa de los comensales,
nuestra cocina se desluce y empobrece. Es preciso, pues,
emplear los productos y recursos culinarios con técnica
e instrucción.
Cuando uno se sienta a la mesa, los anfitriones
de los restaurantes franceses suelen servir pan con
mantequilla antes de comenzar el banquete. En un
establecimiento mediterráneo, en cambio, puede que nos
inviten verduras crudas con alguna cremita. Los
restaurantes italianos suelen ofrecer tostadas con
aceite de oliva aromatizado con vinagre balsámico,
mientras que los mexicanos ofrecen sus nachos con
guacamole. Los chifas suelen colocar sobre la mesa salsa
hoisin y una que otra de soya, y las cebicherías,
canchita salada. La cocina novoandina, por su parte,
propone el uso del ají como base de las salsas de
acompañamiento. |
|